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Apoyo grupal en carreras STEM: clave para no abandonar

Por qué el apoyo grupal previene el abandono en carreras STEM

Empezar Ingeniería, Física o Informática puede ser emocionante. También puede suponer enfrentarse, de golpe, a asignaturas muy exigentes, una ciudad nueva, más autonomía de la que uno esperaba y ese primer parcial que pone a prueba más cosas de las que entraban en el temario.

En ese contexto, el apoyo grupal en carreras STEM resulta mucho más relevante de lo que parece. El rendimiento académico importa, naturalmente, pero la investigación educativa apunta a que permanecer en la carrera depende también de la adaptación al entorno, de las relaciones con compañeros y del sentimiento de pertenencia a algo más que una lista de asignaturas.

Y el lugar donde vive el estudiante, en ese proceso, también cuenta.

Dejar una carrera STEM empieza mucho antes de cancelar la matrícula

Abandonar una carrera rara vez es una decisión que aparece de un día para otro.

Los estudios sobre abandono universitario lo describen como un proceso gradual. Las dificultades académicas importan, pero también la adaptación al nuevo entorno, la percepción de recibir apoyo insuficiente y la capacidad de relacionarse con compañeros y profesores. Según datos del Ministerio de Universidades, más de la mitad de quienes abandonan sus estudios de grado lo hacen tras el primer año, lo que convierte el primer curso en el periodo más crítico para la continuidad académica.

Esto resulta especialmente relevante en titulaciones STEM, donde la exigencia desde el inicio es alta y el salto respecto al bachillerato suele ser considerable.

Al empezar la universidad, es normal comparar lo que esperabas con lo que realmente pasa: cuánto entiendes en clase, cuánto tienes que estudiar y qué notas sacas.

Si las cosas no salen como esperabas, puede aparecer una idea como esta: «Quizá esto no es para mí.»

Hablar con otros estudiantes ayuda a ver la situación con más perspectiva: «Ah, vale. No soy solo yo: Física está siendo difícil para mucha gente.»

La asignatura sigue siendo difícil, pero ya no se siente como un problema solo tuyo.

Sentirse parte de un grupo también ayuda a estudiar

El sentido de pertenencia hace referencia al grado en que un estudiante se siente aceptado, valorado e integrado dentro de una comunidad. No es solo cuestión de tener vida social.

Desde el punto de vista académico, sentirse conectado con el entorno puede influir en la motivación, la participación y la satisfacción con los estudios. Investigaciones con estudiantes universitarios apuntan a que un sentido de pertenencia bien construido se asocia con mayor bienestar y con una menor probabilidad de abandono.

La consecuencia práctica es directa: el entorno social no es independiente del rendimiento académico. Preguntar una duda a tiempo, estudiar con otra persona o descubrir que alguien atraviesa la misma dificultad puede impedir que un problema manejable se convierta en semanas de desconexión.

En este sentido, estudiar en compañía tiene efectos que van más allá de lo social. El artículo sobre el fenómeno del body doubling en residencias explica por qué compartir espacio de estudio, incluso en silencio, puede mejorar la concentración y la constancia.

Del «no puedo» al «todavía no me sale»

Otro factor que aparece con frecuencia en la literatura sobre carreras STEM es la autoeficacia: la percepción que tiene el estudiante sobre su capacidad para afrontar determinadas tareas.

Cuando cada dificultad se afronta en solitario, es fácil confundir un resultado puntual con una valoración sobre uno mismo. Suspender Cálculo se convierte en «soy malo para las matemáticas». Que un programa no compile pasa a significar «me he equivocado de carrera».

Estudiar con compañeros permite comparar estrategias, preguntar sin miedo y comprobar que los demás tampoco llegaron a la universidad con MATLAB instalado de fábrica en el cerebro. Además, explicar un concepto a otra persona obliga a ordenar las propias ideas: el aprendizaje entre iguales puede beneficiar tanto a quien recibe la ayuda como a quien la da.

Peer mentoring: aprender de quien ya pasó por primero

Una de las estrategias con más recorrido en el ámbito universitario es el peer mentoring, o mentoría entre iguales: estudiantes con más experiencia que orientan a quienes se encuentran en etapas anteriores de la carrera.

Lo que puede aportar un estudiante de tercero a uno de primero va más allá de los apuntes: qué asignaturas requieren planificación anticipada, cómo organizar determinadas semanas de trabajo, cuándo conviene acudir al servicio de orientación de la facultad. Y sobre todo, algo que no aparece en ninguna guía académica: la tranquilidad de saber que otros tuvieron un primer semestre complicado y siguieron adelante.

El peer mentoring no sustituye al profesorado ni al tutor académico. Los complementa desde una posición diferente: la experiencia reciente de alguien que pasó por lo mismo hace relativamente poco tiempo.

Vivir acompañado también forma parte de la experiencia universitaria

Aquí el entorno donde vive el estudiante tiene un papel concreto.

Una parte importante de la adaptación no ocurre dentro del aula. Ocurre después: mientras se estudia, mientras se descansa, mientras se comenta un examen o se intenta entender qué ha explicado el profesor de Álgebra. Compartir este día a día con otros estudiantes puede facilitar algo difícil de conseguir viviendo completamente aislado: una comunidad a la que recurrir cuando lleguen las primeras dificultades.

En CampusHome, la convivencia está pensada para facilitar exactamente eso. No para garantizar aprobar Termodinámica —sería una promesa bastante ambiciosa—, sino para que pedir ayuda, compartir experiencias y construir relaciones resulte más natural desde el primer día.

Eso incluye también el proceso de selección de compañeros de piso: antes de asignar un conviviente, CampusHome tiene en cuenta el perfil de cada residente para buscar la mayor compatibilidad posible. La idea es que la convivencia sea cómoda desde el principio, sin dejar esa compatibilidad al azar.

Para quienes se trasladan desde otra ciudad, esa dimensión tiene un peso adicional. A las exigencias académicas se suman empezar una red social desde cero, gestionar la vida cotidiana de forma autónoma y adaptarse a un entorno que todavía no resulta familiar. El artículo sobre cómo se crean amistades duraderas en comunidad universitaria desarrolla qué condiciones favorecen que esas relaciones sean reales y no solo de conveniencia.

La convivencia cotidiana es una parte de ello, pero no la única. A lo largo del año, CampusHome organiza actividades pensadas para que los encuentros no dependan únicamente del azar: viajes, excursiones, actividades deportivas, talleres, voluntariado y encuentros gastronómicos e interculturales.

En 2026, el Ski Trip reunió a residentes de distintas carreras y procedencias en torno a una excursión a la nieve; y eventos universitarios como UNITOUR o el Salón del Estudiante y el Empleo sirvieron para conectar a estudiantes con profesionales y con oportunidades más allá del campus. Puedes ver un resumen de los eventos universitarios del año para hacerte una idea de la actividad que genera esta comunidad.

También en esa dirección apuntan los espacios y servicios disponibles en CampusHome: Social Club by Campushome está pensado para estudiar y colaborar en un entorno distinto al de la habitación, y el acompañamiento académico ayuda a organizar el tiempo y los hábitos de estudio, algo especialmente útil cuando todavía se está encontrando la forma de trabajar en la universidad.

Qué pueden hacer estudiantes y familias

Para los estudiantes, la recomendación más sencilla es no esperar a estar desbordados para buscar apoyo. Participar en grupos de estudio, actividades de la universidad, programas de mentoría o comunidades de compañeros ayuda a construir una red antes de necesitarla.

Para las familias, algunas preguntas resultan más útiles que el habitual «¿qué tal las notas?»:

  • ¿Has conocido gente con quien estudiar?
  • ¿Tienes a quién preguntar cuando algo se complica?
  • ¿Te estás sintiendo integrado en la carrera?
  • ¿Conoces a estudiantes de cursos superiores?

Las notas reflejan una parte de la adaptación. La sensación de estar completamente solo refleja otra. Si notas señales de agotamiento, desmotivación o dificultad para seguir el ritmo, revisa las señales de burnout universitario y qué hacer cuando aparecen antes de que el problema se intensifique.

Una carrera exigente se lleva mejor con apoyo

Las carreras STEM requieren esfuerzo, constancia y cierta tolerancia a la frustración. El apoyo grupal no elimina ninguna de esas exigencias, ni debería hacerlo.

Lo que puede hacer es evitar que una dificultad académica normal se interprete como señal de que el estudiante no pertenece allí.

Compañeros, grupos de estudio, mentores y la comunidad universitaria actúan como redes de seguridad durante una etapa llena de cambios. En espacios como CampusHome, la experiencia residencial puede contribuir a que la universidad no sea únicamente el lugar al que se va a clase, sino un entorno en el que aprender, relacionarse y encontrar apoyo cuando se necesite.

Si quieres conocer cómo funciona la vida en CampusHome, descubre lo que te ofrecemos.

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